Me gusta la relación que se puede establecer entre mi pintura y el espectador.

Cuando empiezo a pintar, observo una realidad, una manera de mirar más intensa, te dejas atrapar por lo que observas.

Es verdad que cuando observamos empezamos a ver matices que un primer momento no tenemos en cuenta, es una realidad que trasformo en mi fantasia, se convierte en un mundo de colores y formas que intentan hacer transmitir sentimientos, esos sentimientos son los que te hacen vibrar.

Así comienza la transformación de la realidad en mí fantasía, única e intransferible, que habla de mí, de mis sentimientos, emociones, percepciones....comienza la expresión de todo ello a través del color, de las formas, del manejo del espacio, y por qué no, del tiempo....Es mi forma de contar un relato.

De la misma manera que nos cuesta describir nuestros sentimientos, a mi me cuesta describir con palabras mi pintura.¡Para que las palabras al describir un cuadro!

El pintor habla con el pincel y no con la palabra, el que te me permite expresar sentimientos ,si despiertas curiosidad , vibración , ha merecido la pena .

Es una fantástica realidad o realidad fantástica.